HA RESUCITADO EN MEDIO DE LA TORMENTA

Publicado en por MJS Mérida-Venezuela

Hay una certeza que nos viene poblando el alma desde hace bastante tiempo como grupo y como jóvenes y es que “No tenemos miedo de entregar todo cuanto somos a Cristo”. Con esa seguridad, fuimos preparando esta misión de Semana Santa, que la definimos como una experiencia increíblemente hermosa, crecedora  y retante, vivida entre los Indígenas Yukpas, ellos están en la Sierra de Perijá en un paisaje que describe todo cuanto son: abiertos, alegres, limpios, puros de alma, y con la mirada puesta en Dios su gran creador a quien aman por encima de todo cuanto su cultura pueda retarlos. DSC07042.JPG

Como grupo hemos vivido la experiencia de dejarnos invadir por todo cuanto son; fuimos con mirada y espíritu abierto, sin esquema alguno porque para ellos los esquemas roban su libertad y su principal modo de vivir de actuar y existir es la libertad; esto último nos cuestiona, nos invita a reflexionar y a ponernos en camino porque la invitación de vivir así también es válida para nosotros.

Cada día vivido en esa comunidad fue signado por nuevas experiencias, risas, cantos, el río espacio de explosión y de goce a lo Salesiano, los momentos de oración, de recoger la jornada y de  encuentros personales que nos parecía tener al ladito a Jesús de Nazaret;  los diálogos con los indígenas en medio de la dificultad del idioma, nos hicieron inventar qué hacer: Pintar, cantar, jugar futbol, ir al rio, tejer sus cestas, reír como ríen ellos y quererlos mucho. Ellos se han quedado con parte de nosotros y podemos decir que nos han cambiado. Personas así sin nada son las que nos invitan a una entrega más radical, con sabor a darle sentido a todo cuánto vamos haciendo en el diario vivir.

40.png

Tenemos rostros que pueblan nuestras almas, miradas y nombres que quedaron para siempre en nosotros. Jesús ha Resucitado y con ello todo aquello que necesitábamos que Él invadiera; el carisma Salesiano tenía que llegar a esa tierra, porque el carisma es fiesta, es gozo, es descomplicado como lo es esa gente, como lo soñaron nuestros amados Don Bosco y Madre Mazzarello; ellos miraron siempre lejos, apostaron para que el Evangelio de la Alegría llegara a tierras que lo necesitaran conocer. Nos alegró mucho encontrar a los Hijos de San Francisco de Asis, quienes viven el Evangelio de la entrega sin medida a estas tierras indígenas;  a ellos agradecemos infinitamente todo cuanto hicieron por nosotros en la persona de Fray Nelson; Agradecemos también a nuestras hermanas salesianas que siempre han creído que podemos arriesgarnos mucho en cada misión que nos proponemos, al obispo de la Diócesis de Machiques Jesús Alfonso Guerrero Contreras, OFMCap, por la invitación y confiar que podíamos vivir la experiencia en ese lugar, al Diacono Carlos Daniel Rincón y a su familia de Judatri que abrieron las puertas de sus casas e hicieron posible también que llegáramos hasta allá. 

Al concluir la celebración de Pascua de Resurrección llovió de una manera que todo se cubrió, parecía que era imposible salir de esas tierras en los transportes que nos esperaban, curiosamente a varios del grupo nos robo la mirada el fuego que aún ardía donde se encendió el Cirio Pascual; era como de película, pero sin duda ahí estaba el fuego y en medio de aquella tormenta, entendimos que Él había Resucitado, en la vida de esa amada comunidad Yukpa, entre nosotros, en medio de tantas tormentas que vive el mundo.

 Él Ha Resucitado y estamos muy plenos de todo cuanto hemos vivido. 

 

22

 


Publicidad
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post