Credo Juvenil Salesiano

Creo en Dios que está en el origen de nuestra vida,
Creo en la vocación y misión que nos hace descubrir cada día.
Creo en Jesús que nos invita a compartir la vida con otros,
Creo en la llamada que me hace desde lo cotidiano para seguirle.
Creo en el Espíritu que se hace presente en los jóvenes
y les da el aliento para servir y amar a los demás

Creo en Don Bosco, padre, maestro y amigo de los jóvenes,
Creo en el don que le diste de amar profundamente a los jóvenes.
Creo en Don Bosco como profeta de la educación y Santo de la Juventud,
Creo en sus palabras: "Me basta que sean jóvenes para que los ame".


Creo en Maria Mazzarello, confundadora de la obra salesiana,
Creo en su vida como modelo de perseverancia y dedicación;
Creo en sus palabras: "que cada puntada sea un acto de amor a Dios".

Creo en el carisma Salesiano, como estilo de vida,
Creo que es un don recibido para compartir,
Creo en él como un don para amar,
Creo que es un don que nos invita a dar más.

Creo en la llamada a la santidad,
Creo en la santidad como la capacidad que tenemos para dejarnos amar por Dios.
Creo en nuestros salesianos Laura Vicuña y Domingo Savio,
Creo en sus vidas como modelo de vida y plenitud.

Creo en los Salesianos de Don Bosco y creo en las Hijas de María Auxiliadora,
como modelos de seguimiento al Señor y al carisma salesiano.
Creo en la familia salesiana, familia que nos abre las puertas
para vivir la alegría de ser salesian@s.


Creo en la alegría y en la amistad que vivimos y compartimos,
Creo en ellas, porque nacen del corazón que ama mucho al Señor.
Creo en el oratorio, lugar de alegría plena y de compartir con otros jóvenes.
Creo en mi obra educativa, espacio de enseñanza y plenitud.
Creo en el Sistema Preventivo, la razón, la religión y la amabilidad,
como la manera más especial para nuestra formación.

Creo en los niños, expresión de tanta energía y ternura de Dios,
Creo en los jóvenes, expresión de alegría y valentía,
Creo en los animadores y catequistas, expresión de liderazgo y de amistad,
Creo en los asesores y catequistas, expresión de constacia, escucha y de donación sin medida.


Creo en la presencia materna de la Auxiliadora,
Creo profundamente que es nuestra Madre y Maestra;
Creo que ella nos ha traído de la mano a una obra salesiana.
Creo que "ella lo ha hecho todo".

Creo en la vida que se nos ha regalado para ofrecerla al servicio de otros jóvenes;
Creo en el Movimiento Juvenil Salesiano, porque somos parte de él...
Y creo en Dios que canta con nuestra vida, para alabar su obra salesiana.




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